Oswaldo Maciá
(Cartagena, Colombia, 1960)
Nació en Cartagena, en 1960. Crea esculturas olfativo-acústicas que responden al tiempo, el lugar y la naturaleza en constante cambio de nuestro planeta. Sus escenarios inmersivos de sonido y olor, que suscitan preguntas sobre cómo encontramos nuestro lugar en el mundo, se conservan en colecciones de arte internacionales y se han exhibido en todo el mundo, incluyendo la Tate Modern, la Tate Britain, Manifesta 9, la Bienal de Venecia, Daros Latinamerica, la Bienal de Riga, MOCO Montpellier Contemporain, la Kunsthalle de Bremen, Site Santa Fe y la Bienal de Porto Alegre. Maciá ganó la Pera de Oro en los Premios Art & Olfaction de 2018 por su trabajo experimental con aromas, y en 2015 recibió un encargo público para la ciudad de Bogotá, creando la primera escultura sonora pública del hemisferio sur. Poco antes, en 2011, recibió el prestigioso primer premio en la Bienal de Cuenca, Ecuador.
Preludio de arrullo – Darién, 2025
Composición acusmática de 16 minutos en 16 canales; acuario que contiene y distribuye una escultura olfativa desarrollada en colaboración con Ricardo Moya de IFF (International Flavors & Fragrances); y cuatro partituras en atriles (tinta sobre papel), todo dispuesto en un espacio monocromático amarillo iluminado con luz de espectro único.
El arte ha privilegiado históricamente lo visual —no en vano hablamos de artes visuales—, pero Maciá desafía esta primacía con una convicción distinta: un sonido puede evocar más que mil imágenes, y un olor, más que mil sonidos. Por eso, en su obra, los componentes sonoro y olfativo ocupan un lugar central. A través de investigaciones de campo, Maciá graba sonidos y extrae esencias con las que compone paisajes olfativos cargados de referencias históricas, culturales o míticas. ¿A qué olía el Arca de Noé? ¿Cuál es el aroma de la calumnia? Partiendo de estas preguntas, crea verdaderas sinfonías sensoriales que sumergen al espectador en un universo donde se entrelazan recuerdos, experiencias e imaginación.
Preludio de arrullo – Darién, obra comisionada por BOG25, es una instalación compuesta de sonido y olor. “Mis pensamientos para esta obra se centran en la selva del Darién: una frontera natural entre Panamá y Colombia, declarada Patrimonio de la Humanidad y Reserva de la Biosfera, y considerada uno de los ecosistemas más biodiversos del planeta. Este lugar, rebosante de vida natural —hogar de miles de especies animales y vegetales— se ha transformado, en los últimos años, en un paso peligroso y decisivo para miles de personas migrantes que lo cruzan en busca de una felicidad soñada. La palabra Darién, en lengua cuna, significa ‘sol del horizonte’ o ‘sol poniente’; es también la hora en que se canta el arrullo, la canción de cuna, y el momento en que las cigarras entonan su canto. De ahí nace esta obra: como un preludio a ese canto nocturno que resuena entre la vida, la memoria y el tránsito.”