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Barrio La Cita: Sacudir la arena, revelar las huellas, construir memorias colectivas
Curaduria
Convocatoria Arte Barrial
Curador
Pedro Jiménez Herrera y Katherine Romero

Barrio La Cita: Sacudir la arena, revelar las huellas, construir memorias colectivas

Este proyecto se desarrolla en el barrio La Cita, al norte de Bogotá, en la calle 171 con carrera 7, sobre el cerro. En este lugar donde las viviendas se alzaron sobre antiguas areneras y sueños compartidos, la intervención artística reconoce la memoria como un gesto vivo. Cuando las manos hablan, la diversidad se escucha propone un proceso colaborativo de activación comunitaria a través de encuentros intergeneracionales y creación artística situada.

La iniciativa parte de una premisa sencilla y poderosa: las memorias barriales no habitan únicamente los archivos oficiales, sino que se encarnan en los relatos, los gestos cotidianos y las relaciones entre vecinas, vecinos y generaciones. Así, adultos mayores y niñas y niños del sector han sido convocados a compartir recuerdos, ficcionar imágenes y resignificar escenas del pasado, en una práctica afectiva donde las palabras reescriben las imágenes y las fotografías se convierten en detonantes de imaginación, pertenencia y resistencia.

Inspirado en Collected Visions de Lorie Novak, se propuso a los participantes escribir en primera persona sobre fotografías de la publicación Bogotá hecha a mano, como si fueran propias. Este ejercicio no buscaba constatar una verdad histórica, sino activar la potencia de los vínculos afectivos con los relatos de autoconstrucción, migración, trabajo en las canteras y cotidianidad barrial. En ese entrecruce entre memoria y ficción, surgieron testimonios que revelan el deseo de arraigo, la dignidad construida desde abajo, y la fuerza silenciosa de muchas mujeres que sostuvieron la vida del barrio a través del fogón, el cuidado, la lucha por el agua o la organización comunal.

Como resultado del proceso, se definieron cinco ejes temáticos que estructuran la intervención en el espacio público:

  • La construcción de la vivienda como afirmación de vida y comunidad.
  • La labor de la mujer en el sostenimiento cotidiano y emocional del barrio.
  • La vida y el trabajo en la arenera como sustento compartido.
  • Las historias colectivas como forma de resistencia y fiesta.
  • Un memorial para quienes dejaron huella en la historia del territorio.

A través de instalaciones gráficas de gran formato, estos relatos se devuelven al barrio, a sus muros, para volverlos visibles y resonantes. Las imágenes, acompañadas de fragmentos de los relatos escritos, reactivan un archivo afectivo en clave poética y política, haciendo del arte una forma de justicia simbólica.

Este proyecto no representa al barrio desde afuera, sino que escucha desde adentro. La obra final no está en un objeto, sino en el proceso: en los encuentros, en las palabras escritas a mano, en las niñas que reimaginan el pasado con cianotipias, en las fotos que mutan de documento a detonante, en las memorias que se comparten no para fijarse, sino para circular.

En La Cita, las manos han hablado, y sus voces diversas siguen resonando.