Imagen
Mario Andrés Orbes Montenegro
Curaduria
Convocatoria Arte Popular

Mario Andrés Orbes Montenegro

Artista multidisciplinar colombiano, nacido en 1988 en Ospina, Nariño, y actualmente radicado en Bogotá. Es egresado de la Universidad Nacional de Colombia, donde obtuvo el título de Pregrado en Artes Plásticas (2013) y una Maestría en Teatro y Artes Vivas (2015).

Su trabajo artístico se centra en la exploración del cuerpo como medio expresivo, abordando temáticas de orden personal, social, político, ambiental y cultural. A través de lenguajes diversos como el performance, la instalación, la danza contemporánea, la fotografía, la pintura y el teatro relacional, Orbes construye imágenes heterogéneas y abstractas que invitan a la reflexión y al cuestionamiento crítico.

Uno de los pilares de su práctica es el diálogo entre arte y artesanía, nutrido por su herencia familiar del sur de Colombia. En este sentido, considera la práctica artesanal como una forma de resistencia simbólica en contextos festivos, integrándola a procesos creativos colaborativos y transdisciplinares. Su obra se destaca por su potencia visual y performativa, así como por la creación de experiencias que desafían los límites convencionales de la representación.

Actualmente, se desempeña como docente del programa de Artes Plásticas y Visuales de la Universidad Antonio Nariño, donde enfoca su labor pedagógica en las manifestaciones del cuerpo, la escena, la performatividad y las prácticas expandidas de la plástica, consolidando un enfoque integrador que articula teoría, creación y acción crítica.

 

URCUNINA, espíritu danzante
Instalación (Tallado en icopor, papel maché, pinturas industriales, tejidos artesanales e instalación de luz LED) + 8 fotografías tamaño postal.

La obra despliega una escultura-vestuario inspirada en el Carnaval de Negros y Blancos, tradición del sur del país, que traslada su energía festiva al contexto urbano de Bogotá. Al activarse en pedestales vacíos, las acciones prolongadas reocupan simbólicamente estos espacios, reemplazando monumentos ausentes con gestos de celebración popular. Así, la instalación entrelaza lo artesanal y lo urbano, la memoria festiva y la ciudad contemporánea, proponiendo un nuevo modo de habitar y resignificar el espacio público.