Sara Valentina Camacho Valderrama
Sara Camacho es una artista plástica nacida en Bogotá, Colombia, en el año 2001. Se graduó como Maestra en Arte de la Universidad de los Andes en 2023 y, desde entonces, se dedica a la producción y mediación artística, así como al manejo de talleres de arte. Su obra reflexiona sobre diferentes aspectos de sí misma y de su entorno, utilizando la identidad como temática principal. A través de la pintura, el dibujo y el arte conceptual, incorpora elementos visuales que le permiten contar historias presentes o pasadas, ya sean propias o que pertenezcan al imaginario colectivo.
Durante su pregrado obtuvo distinciones como la mención de honor en el Premio Salón Séneca 2021, tesis meritoria y grado Cum Laude. También ha participado en diferentes exposiciones de arte ubicadas en San Felipe, como Borbolleta Gallery y Soyarte Expo; en exhibiciones dentro de la Universidad de los Andes, como Historias naturales, 400 años de ilustración científica y Coordinadas para tropezar. Por último, formó parte de los artistas novísimos de la subasta 014 ejecutada por La Independencia, casa de subastas y anticuario.
Hogar, Dulce Hogar
Óleo y acrílico sobre MDF
En Hogar, dulce hogar, la estampilla se convierte en dispositivo de memoria y metáfora de pertenencia. La obra parte del barrio Techo, donde la artista nació y creció, para construir una narración en la que lo íntimo y lo urbano se entrelazan. El conjunto residencial Plazuelas del Hipódromo se reimagina como un escenario de caballos ansiosos por correr, mientras la figura de Triguero evoca la cercanía de una fotografía posible en la cotidianidad barrial. El gesto de inscribir estos recuerdos en el lenguaje visual de la estampilla transforma la pieza en un juego simbólico: cada elemento está pensado como signo que enlaza la historia de Bogotá con la interpretación subjetiva y vivencial del artista.
Aventura Aérea
Óleo y acrílico sobre MDF
Aventura Aérea nace de la fascinación por las estampillas como pequeños dispositivos de memoria y circulación. La obra se propone “exportar” una mirada íntima sobre el barrio Techo, donde confluyen recuerdos personales y fragmentos de la historia de Bogotá. En su composición dialogan dos símbolos: el Aeropuerto de Techo, emblema del pasado, y el parque Mundo Aventura, vecino del artista y referente actual del ocio urbano. Al reunirlos bajo el formato de la estampilla, la pieza despliega una metáfora de “estar en el aire”: un tránsito entre lo histórico y lo cotidiano, entre la ciudad que se recuerda y la que aún se habita. Cada signo, cuidadosamente dispuesto, convierte la obra en un juego visual que enlaza memoria, territorio y vivencia personal.