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Nombre
Héctor Zamora
País
México
Perfil

Héctor Zamora

(Ciudad de México, México, 1974)

El trabajo de Héctor Zamora trasciende al espacio expositivo convencional, lo reinventa, redefine y genera fricción entre los
roles comunes de lo público y privado, exterior e interior, orgánico y geométrico, salvaje y metódico, real e imaginario.

A partir de un énfasis meticuloso en el proceso de conceptualización y construcción de cada pieza, Zamora cuestiona en su
trabajo los usos cotidianos de los materiales y las posibles funciones del espacio.

Por medio de acciones determinadas, con frecuencia repetitivas, el artista provoca situaciones inesperadas y sorprendentes.
Su trabajo involucra una participación activa del espectador, a quien invita a la reflexión por medio de la interacción con
cada una de sus intervenciones. Como parte de sus proyectos recientes, este año participó en la IJsselbiënnale 2025 con una
instalación flotante in-situ, y presentó “PIVOT” en colaboración con vāo en NDSM, Amsterdam. llevó a cabo el performance
“EMERGENCIA“ en la galería Albarrán Bourdais, que explora la tensión entre la armonía y la destrucción que surge entre
individuos una vez establecido un ritmo de intercambio. Zamora realizó el performance “Chimera” para la edición 2023
de Desert X en el Valle de Coachella (California), el cual buscaba visibilizar problemáticas ligadas a la migración y el sueño
americano, y orquestó “Delirio”, performance y exposición en la galería Labor que rinde homenaje a las economías informales
mexicanas y que plantea a su vez un cuestionamiento directo al mercado del arte. Realizó “Strangler” (2021) para la Triennial
Bruges: una estructura monumental de andamiajes elevándose alrededor de un gran pino salgareño como lo harían los
árboles estranguladores de los bosques tropicales. “Lattice Detour” (2020), un muro curvo de ladrillos de barro perforados
comisionado para la terraza del Met en Nueva York, trasciende los límites del museo convirtiéndose en parte del icónico
horizonte neoyorquino, imponiendo un nuevo tipo de circulación en el espacio, a la vez que reflexiona sobre la idea de
frontera y su permeabilidad.

Héctor Zamora ha participado en el Dhaka Art Summit 2020, la 14a Bienal de Lyon (2017), las XII y IX Bienal de La Habana
(2006 y 2015), la 13a Bienal de Estanbul (2013), la 53a Bienal de Venecia (2009) y la 27a Bienal de Sao Paulo (2006), entre
otros. Recibió la beca de la Pollock-Krasner Foundation 2007.

Como parte de su propuesta para la primera Bienal de Bogotá, Héctor Zamora intervendrá el edificio ICFES con una serie de acciones pensadas para dialogar con este emblemático sitio arquitectónico, a la vez que buscan reflejar problemáticas territoriales específicas al contexto local.

Diseñado por el arquitecto Aníbal Moreno Gómez entre 1968-1972, el edificio que albergó el Instituto Colombiano para la Evaluación de la Educación se encuentra en desuso desde el 2014. Además de las particularidades arquitectónicas que hicieron de él un objeto de culto en el paisaje urbano bogotano, el edificio ICFES consta de una serie de murales realizados por el mismo arquitecto: el lenguaje pictórico de Moreno Gómez involucra figuras antropomórficas simples hechas en piedra y colores terrosos así como glifos misteriosos, animales, y embarcaciones, elementos que conjunta para componer escenas bélicas o de caza que hacen referencia directa a expresiones prehistóricas de arte rupestre.

En un ánimo de rendir homenaje al espíritu de estos murales, Héctor Zamora propone un recorrido por el interior del edificio abandonado, que se desenvolverá a través de una neblina artificial, en la que el público tendrá que adentrarse de la misma manera que lo haría en una caverna. Este acercamiento paleontológico observa la construcción de Moreno Gómez como vestigio, y constituye la puerta de entrada a una reflexión acerca de los intereses que rigen el crecimiento urbano, así como la manera en que la propia población aprehende su ciudad. La neblina habitará el interior del edificio, así como una parte del exterior, en un sutil guiño a la obra The blur, de Diller Scofidio + Renfro (Expo Suiza 2002).

El artista mexicano sitúa al público ante un cruce de caminos temporales y territoriales, al recordarnos que el edificio ICFES se encuentra en cercanía del antiguo cauce del río San Francisco, anteriormente llamado río Vicachá, el cual abastecía a toda la ciudad y que fue entubado desde el 1938 para dar paso a la avenida Jiménez, vía trazada sobre el mismo río que recorre el centro histórico de Bogotá. El río nace del páramo de Cruz Verde, en una de las laderas colindantes de la ciudad, la cual atraviesa de manera subterránea, a la vez que recibe aguas residuales de distintos barrios bogotanos.

Además de la neblina constante que habitará el edificio, Héctor Zamora instalará también en el interior del ICFES, un expendio de helados fabricados con agua proveniente de la naciente del río San Francisco, inscribiéndose en uno de los ejes curatoriales de la bienal, el cual busca retomar las discusiones entorno a los ríos bogotanos y la manera en la urbanización los ha relegado a un lugar insalubre e invisible. Zamora se inspira de otra obra del 2002, Disappearing Element / Disappeared Element (Imminent Past) de Cildo Meireles, la cual aludía a la crisis del agua a nivel global a la vez que reflexionaba en el valor de cambio y la responsabilidad social en toda actividad artística. 

 

Escenario Hídrico, 2025
1160 m2 de lona mesh, impresión digital de gran formato con tinta solvente en 12 tonalidades de azul ocupando las 3 fachadas del edificio
Intervención de sitio específico en el edificio ICFES

Durante la primera semana de noviembre se activará la pieza con un performance de aproximadamente 100 participantes, hojas con 12 tonos de azul con textos impresos e intervención en el muro de protección utilizando la técnica de paste up.

Héctor Zamora ha realizado tres proyectos de gran envergadura en distintos lugares de Colombia entre 2007 y 2022. Se ha tratado de intervenciones en el espacio público que surgen del análisis de las condiciones sociales, culturales y materiales de los contextos en los que ha trabajado. Para BOG25, presenta una obra conformada por una intervención titulada Escenario hídrico, concebida específicamente para el edificio del ICFES, diseñado por el arquitecto Aníbal Moreno Gómez entre 1968 y 1972. La propuesta se complementa con un performance en sus fachadas. Este edificio fue un símbolo de la promesa de incremento en los recursos destinados al fortalecimiento de la educación superior en el país, particularmente durante las décadas de 1970 y 1980. Por su ubicación en el Eje Ambiental, sigue el antiguo cauce del río Vicachá, renombrado como río San Francisco durante el periodo colonial, que luego fue cubierto por una avenida.

Al artista le interesa traer al presente el bosque que precedió la versión moderna de la ciudad, así como rendir homenaje al agua que sustentó a sus distintos pobladores. La intervención explora la materialidad del edificio y sus referentes arquitectónicos, y propone un vínculo con la naturaleza al emular una escenificación de los cuerpos de agua que ancestralmente recorrieron la Sabana de Bogotá, como si el lenguaje arquitectónico pudiera transformarse en una pintura.

Por su parte, el performance enfatiza la importancia del agua basándose en distintos textos poéticos que hacen referencia a la importancia del agua para la supervivencia de todas las especies.