Amaranta Almaraz
(Ciudad de México, año)
Latido de la Tierra, 2025
Instalación de 6 cuerpos en tela bordada a mano, cartonería tradicional mexicana.
Dimensiones variables
La pieza surge de la investigación de Amaranta Almaraz sobre los paralelismos culturales entre México y Colombia, especialmente en torno al agua como matriz de vida. Latido de la Tierra fue concebida para la Bienal Internacional de Arte de Bogotá 2025, pensada para habitar la Plaza de Toros, un espacio circular que dialoga con el carácter ceremonial del proyecto y con la forma del espejo de agua en su núcleo.
En su práctica, Almaraz combina lenguajes contemporáneos con técnicas artesanales —cartonería, bordado, ensamblaje— para subrayar la vigencia de los saberes tradicionales. En esta obra, los elementos materiales y simbólicos se funden en una experiencia sensorial y meditativa que propone una reflexión sobre el bienestar como acto colectivo y espiritual.
Latido de la Tierra es una instalación que entrelaza símbolos de México y Colombia a través del agua como origen común de vida. Inspirada en las cosmovisiones de los Mexicas y los Muiscas, la obra convoca a Chalchiuhtlicue y a Bachué, diosas vinculadas a lagos y ríos, para tejer un puente espiritual entre ambas culturas.
En el centro, un espejo de agua refleja el cielo y los cuerpos de quienes se acercan: “Quiero que el espectador sienta que también está dentro de la obra, que se reconozca en ese reflejo y se pregunte cómo se relaciona con la tierra y con lo sagrado”, explica Almaraz. Sobre esa superficie flotan dos figuras femeninas de tela, tomadas de la mano en postura de rezo, como un gesto de renacimiento y unión. Sus máscaras doradas, hechas en cartonería mexicana, evocan la sacralidad del oro en las culturas prehispánicas; los bordados que recorren sus cuerpos, con sistemas nerviosos y digestivos, sugieren que la felicidad no es un estado abstracto, sino un equilibrio entre emoción, alimento, espíritu y territorio.
“La obra habla de la felicidad como un latido, como una vibración que surge cuando naturaleza, memoria e identidad se encuentran”.